Manifiesto por la poesía poscolonial/Manifesto for Postcolonial Poetry

Manifiesto por la poesía poscolonial

A todo ser humano que crea en la utopía, a pesar de estos tiempos distópicos. A todos los pueblos del mundo que han sufrido explotación y violencia. A todos los que han experimentado la violencia colonial y poscolonial. A artistas e intelectuales que buscan romper con los poderes hegemónicos. A las trabajadoras y trabajadores del mundo. A las mujeres que han sufrido la violencia patriarcal.

El vendaval de problemas que afectan a los humanos en nuestro planeta es cada vez más difícil de enumerar. Guerras, desigualdad económica, racismo y xenofobia, misoginia, tortura, el despojo a los pueblos originarios y destrucción ambiental son algunos de los más preocupantes ¿estamos llegando al borde? ¿estamos tocando fondo? No queda más que luchar en unión contra todos aquellos que han hecho del sufrimiento ajeno su arma de dominio. Detener la barbarie va desde hacer nuestra la propia conciencia hasta desmantelar las estructuras que han oprimido a los seres humanos por cientos, miles de años.

Somos millones ajenos a los proyectos “civilizatorios” de los poderosos que, como aves rapaces, planean sobre nuestras geografías y nuestros cuerpos, clavando sus afiladas garras que infligen heridas de muerte. Ahora sabemos que somos millones andando por las calles sin reconocernos como objeto de sus guerras, de sus hambrunas, de su odio. Somos millones que merecemos la mirada cálida del otro, el gesto dulce de su rostro, el saludo franco y la caricia de su mano. Merecemos al otro, requerimos del otro, lo necesitamos para despojarnos del tirano que sembraron con su educación en nuestro interior y así poder estrechar nuestros cuerpos desnudos, que son como cualquier cuerpo, en un abrazo fraterno.

Es cierto: día a día, cada vez más, nos orillan al borde del olvido, nos arrinconan en nuestro propio miedo y nos prohíben soñar despiertos. Mas no estamos hechos para esto. Es preciso soñar y actuar en consecuencia. Tenemos la fuerza de nuestro trabajo y la creatividad que nos dan nuestras alegrías. Tenemos la fuerza de la solidaridad y la luz de la esperanza que se enciende en los pequeños actos de amor al otro ¡Usémoslas para pintar lo contrario, para hablar con el otro, para construir en armonía! No es imposible y el arma que proponemos es la poesía.

Creemos que la poesía es un puente que se tiende hacia los misterios del otro. Creemos que la poesía es un astillero en el que se construyen las barcas que atraviesan los mares de nuestra incomprensión mutua. Creemos que la poesía es una criatura que puede elevarse por encima de las murallas de los individualismos. Creemos que la poesía explora la empatía con la sencillez y rotundidad de las palabras. Creemos que la poesía es la vía regia por la que se comunican los sentimientos. Creemos que la poesía es el viento que inflama la llama del pensamiento. Creemos que la poesía es un saber que va más allá de las objetividades y estándares de la ciencia occidental. Creemos que la poesía es un huracán capaz de derrumbar las torres de cristal de la academia y las sombrías mazmorras donde el científico social tiene su gabinete. Creemos que la poesía nos ayuda a comprender la complejidad de la condición de opresión que cientos de años de colonialismo y capitalismo han implantado en cada rincón de este hermoso planeta.

Creemos que la poesía nombra al mundo desde otra perspectiva. Creemos que la poesía es semilla de lo indecible, de lo inasible, de lo insondable. Creemos que la poesía es tierra fértil en la que se cosechan ideas nuevas, sentires nuevos, horizontes vitales mejores. Creemos que la poesía conecta con todo ser vivo, aunque no tenga lenguaje. Creemos que la poesía es un regalo de la madre tierra para hablar con ella. Creemos que la poesía es una fuerza volcánica que hace vibrar al mundo, una fuerza generadora de grietas en la superficie, grietas por las que habrá de emerger lo nuevo. Creemos que la poesía es andar caminos con palabras que llevan al corazón de otros.

Leamos y escribamos poesía como cántico en la plaza pública. Porque no sólo queremos admirar la belleza de las palabras, sino que queremos conmover al otro al punto de la euforia, al punto de exiliar al colonizador de nuestros cuerpos y mentes, al punto de cuestionar la brutal realidad que nos rodea. Leamos y escribamos poesía para tocar las emociones del otro y ser por un momento el otro. Leamos y escribamos poesía como compartir el pan, como llorar en compañía. Leamos, compartamos y escribamos poesía para salir del pozo de la indiferencia y de la insensibilidad. Leamos y escribamos poesía hasta despertar con nuestros brazos al dormido. Leamos y compartamos poesía hasta cimbrar las bases de la estructura poscolonial.

Extendemos nuestra manos como invitación para sumarse a este proyecto universal de poesía poscolonial.

Mauricio Jiménez y Mario Ricoy, Berlín, Marzo 2019

 

Manifesto for Postcolonial Poetry

To every human being who believes in utopia, despite these dystopian times. To all the peoples of the world who have been the object of exploitation and violence. To all those who have experienced colonial and postcolonial violence. To artists and intellectuals who seek to break with the hegemonic powers. To the workers of the world. To women who have suffered patriarchal violence.

The gale of human problems on our planet is increasingly difficult to enumerate. Wars, economic inequality, racism and xenophobia, misogyny, torture, the dispossession of indigenous peoples and environmental destruction are some of the most worrying, are we reaching the edge? Are we touching bottom? Nothing remains but to fight in union against all those who have made the suffering of others their weapon of domination. Stopping barbarism goes from our own conscience and dismantling the structures that have oppressed human beings for hundreds, thousands of years.

We are millions alien to the “civilizatory” projects of the powerful who, like rapacious birds, plan on our geographies and our bodies, nailing their sharp claws that inflict death wounds. Now we know that we are millions walking the streets without recognizing ourselves as the object of their wars, their famines, their hatred. We are millions who deserve the warm look of the other, the sweet gesture of his face, the frank salute and the caress of their hand. We deserve the other, we require the other, we need it to deprive us of the tyrant who sowed with their education in our interior and thus be able to shake our naked bodies, which are like any body, in a fraternal embrace.

It’s true: day by day, more and more, they lead us to the edge of oblivion, corner us in our own fear and forbid us to daydream. But we are not made for this. It is necessary to dream and act accordingly. We have the strength of our work and the creativity that our joys give us. We have the strength of solidarity and the light of hope that is ignited in the small acts of love for the other. Let us use them to paint the opposite, to talk with the other, to build in harmony! It is not impossible and the weapon we propose is poetry.

We believe that poetry is a bridge that tends toward the mysteries of the other. We believe that poetry is a shipyard in which the boats that cross the seas of our mutual incomprehension are built. We believe that poetry is a creature that can rise above the walls of individualism. We believe that poetry explores empathy with the simplicity and roundness of words. We believe that poetry is the royal way through which feelings are communicated. We believe that poetry is the wind that inflames the flame of thought. We believe that poetry is knowledge that goes beyond the objectivities and standards of Western science. We believe that poetry is a hurricane capable of tearing down the glass towers of the academy and the gloomy dungeons where the social scientist has his cabinet. We believe that poetry helps us understand the complexity of the condition of oppression that hundreds of years of colonialism and capitalism have implanted in every corner of this beautiful planet.

We say that poetry names the world from another perspective. We believe that poetry is the seed of the unspeakable, of the ungraspable, of the unfathomable. We believe that poetry is fertile ground in which new ideas, new feelings, better life horizons are harvested. We believe that poetry connects with all living beings, even if they do not have language. We believe that poetry is a gift from Mother Earth to talk to her. We believe that poetry is a volcanic force that makes the world vibrate, a force that generates cracks in the surface, cracks through which the new will emerge. We believe that poetry is walking paths with words that lead to the hearts of others.

Let’s read and write poetry as a song in the public square. Because we not only want to admire the beauty of words, but we want to move the other to the point of euphoria, to the point of exiling the colonizer of our bodies and minds, to the point of questioning the brutal reality that surrounds us. Let’s read and write poetry to touch the other’s emotions and be the other for a moment. Let’s read and write poetry like sharing bread, like crying in company. Let’s read, share and write poetry to get out of the well of indifference and insensitivity. Let’s read and write poetry until we wake up with our arms to sleepys. Let’s read and share poetry until the foundations of the postcolonial structure are shaken.

We extend our hands as an invitation to summarize this universal project of postcolonial poetry.

Mauricio Jiménez and Mario Ricoy, Berlin, March 2019

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